El lavado nasal con solución salina puede ayudar a retirar moco y aliviar temporalmente la congestión asociada con resfriados, alergias o sinusitis. Aunque parece sencillo, usar agua inadecuada puede ocasionar infecciones graves y poco frecuentes.
Qué agua utilizar
El CDC recomienda emplear únicamente agua comprada como destilada o estéril, o agua del grifo que haya hervido y luego se haya enfriado. Nunca introduzcas agua directamente del grifo en la nariz, aunque sea segura para beber.
Si hierves agua del grifo, mantenla en ebullición durante un minuto —tres minutos en lugares situados a más de 6,500 pies de altura— y déjala enfriar antes de usarla.
Pasos básicos de seguridad
Lávate las manos, utiliza una mezcla salina preparada correctamente y sigue las instrucciones del dispositivo. Después, lava el recipiente y déjalo secar completamente. No compartas el irrigador con otras personas.
Detente si sientes dolor intenso, sangrado considerable o síntomas que empeoran. Las personas con defensas bajas, cirugías recientes o problemas nasales importantes deben consultar antes de comenzar.
Señales de alarma
El CDC aconseja buscar atención inmediata si después de un lavado nasal aparecen dolor de cabeza intenso, fiebre, confusión o vómitos.
Qué mezcla utilizar
El agua sola puede causar ardor. Utiliza una solución salina comercial o prepara la mezcla siguiendo exactamente las indicaciones de un producto o profesional confiable. No improvises cantidades de sal, bicarbonato, aceites esenciales u otros ingredientes.
Inclina la cabeza sobre el lavamanos y permite que el líquido fluya suavemente, sin aplicar una presión excesiva. Si un lado está completamente bloqueado o el procedimiento provoca dolor en los oídos, detente.
Limpieza del dispositivo
Después de cada uso, lava el recipiente de acuerdo con las instrucciones del fabricante y deja que se seque al aire. Sustitúyelo si presenta grietas o suciedad difícil de eliminar. El agua segura y un dispositivo limpio son igualmente importantes.
En resumen
El lavado nasal puede aliviar congestión, pero la seguridad del agua es indispensable. Destilada, estéril o hervida y enfriada: nunca directa del grifo.
Fuente: CDC: cómo realizar lavados nasales de manera segura
Información educativa. No sustituye diagnóstico ni tratamiento médico.
